Sesión III - Ecología política y enfoques hidrosociales.

 

Profesora Denisse Roca-Servat

                    Tema 1: Ecología política del agua a través de ciclo hidrosocial. - Acumulación por despojo.
Tema 2: Territorios hidrosociales: culturas anfibias, maritorios, terrenos fangosos, territorios ribereños.
Tema 3: Relaciones hidrosociales y ensamblajes hidrocomunes.

Taller 1: ciclo hidrosocial del río Medellín, Valle de Aburrá
Taller 2: continuación del ciclo hidrosocial, 
cómo es vista el agua en los diferentes lugares del Valle de Aburrá. 

 






Relatoría realizada por los estudiantes:

Alhen David Ramírez, Geraldine Cárdenas, Isabel Cristina Blandón Jaramillo, Jorge Andrés Aristizábal Gómez



Ecología Política del Agua


El campo de la ecología política nace en los años 80 en un contexto anglosajón como un campo interdisciplinar que pone en diálogo a distintas disciplinas de la antropología, la economía, la biología, la geografía entre otras. La raíz de sus análisis se basa en la relación de los sistemas políticos con la naturaleza, lo que utiliza conocimientos académicos y saberes empíricos de las comunidades para entender las lógicas que se construyen en el entendimiento de las relaciones con el agua. 


Dentro de la ecología política existen diferentes acercamientos u horizontes epistémicos que se preguntan por la relación del ser humano y la naturaleza, dichos enfoques y paradigmas no son cerrados en los análisis de esta relación, sus fronteras son porosas e interdependientes. Las teorías marxistas, neo marxistas, estructuralistas y postestructuralistas animan controversias y preguntas que alimentan los estudios de los conflictos socio ambientales alrededor del agua, sustentados en otros aportes teóricos y corrientes de pensamiento como los estudios críticos del desarrollo, el buen vivir, las teorías de la ciencia y la tecnología, la teoría del actor red. 


No obstante, las teorías en los estudios del agua nunca deben estar separadas de la realidad de los territorios y comunidades, es fundamental escuchar los territorios para usar un marco teórico que ayude a describir los fenómenos y sucesos que configuran ciclos hidrosociales. La ecología política se vuelve así un conjunto de interrogantes sobre la forma en que los significados y relaciones con la naturaleza se co-producen socialmente en espacios urbanos y rurales y nos lleva a preguntarnos por las maneras en que las ciudades contienen un metabolismo socio natural en donde distintos fenómenos de control de la naturaleza ocurren para hacer las ciudades lugares habitables.



Ecología Política Latinoamericana


Desde América Latina se construye un conocimiento diferente alrededor de la Ecología Política, empezando a reflexionar acerca de las formas en que se produce el conocimiento no eurocentrado desde el Abya Yala. En el año 2000 se funda el grupo de trabajo de Ecología política Latinoamericana en CLACSO por el profesor Héctor Alimonda, continuando la problematización de la construcción del conocimiento desde una crítica a la modernidad y la ciencia moderna, cuestionando el papel del investigador (a) proponiendo reflexiones y autorreflexiones sobre el rol de estos dentro de las luchas sociales en los territorios. Esto conlleva a proponer un diálogo permanente que aborde las relaciones de poder propiciadas entre la academia y los activistas ambientales para superar jerarquías impuestas en el proceso de construcción de conocimiento sobre los conflictos ambientales y el agua como una producción propia de lugar de enunciación de la lucha de los pueblos originarios abirragada en las relaciones de poder. 


Latinoamérica dentro de los estudios de la Ecología Política se mira como un territorio que está atravesado por la experiencia de la colonización, un territorio subordinado por las instituciones que ostentan el poder y el control de los territorios para el mantenimiento de un patrón de poder a escala global, por eso toman relevancia los estudios sobre el desarrollo, el capitalismo, la tecnología, las identidades heterogéneas, etc. Dentro de este panorama toman relevancia el trabajo de investigadores como Juan David Áreas, José Carlos Mariátegui, José María Arguedas y Josué Castro. Para la Ecología Política la posición que asume el investigador es también el papel político que juegan las investigaciones para develar, denunciar y comprender las injusticias ambientales y además, generar aportes que transformen dichas injusticias fortaleciendo las luchas de los movimientos sociales y populares


De estos aportes y reflexiones que son alimentados por las teorías decoloniales sobre la naturaleza y los teóricos e investigadores del Caribe, se han construido conceptos y teorías propias que aumentan la producción del conocimiento situado para entender de forma contextual las relaciones con el agua de los pueblos y comunidades en estas latitudes. Para lo cual se esfuerzan en propiciar preguntas y discusiones que orientan las reflexiones y los análisis de la ecología Política, tales como ¿Qué saberes y prácticas se utilizan para la gestión del ambiente? ¿Quienes deciden sobre el uso y la gobernanza del agua? ¿Quienes se benefician de las externalidades producidas a raíz de los regímenes de intervención? ¿Cómo se contribuye a las alternativas con respecto a la gestión del agua? y sobre todo ¿Cómo comprendemos el agua?


En tal sentido de comprender el agua, sus usos, sus producciones, sus significados, como vida y como producto de venta, sus procesos de conversión en un derecho o en un bien económico escaso. Así mismo el agua y sus relaciones desde las experiencias y significados de los pueblos indígenas, en general comprender el agua desde la Ecología Política es preguntarse por su razón de ser, sus usos y posibilidades. A este respecto Jamie Linton ha adelantado estudios críticos del agua moderna en cuanto a la historia de producción de conocimiento del agua vista como un elemento controlable y explotable desde la racionalidad moderna, la hidrología y el H2O como comprensiones instituidas del agua para controlarla y explotarla. Linton analiza estos elementos desde la falacia del agua azul como unos de sus postulados para establecer una crítica a las teorías elaboradas desde lugares específicos y elites dominantes de la producción del conocimiento como sesgos de privilegios geográficos, sociales y económicos. El análisis de los sesgos con los cuales se produce el conocimiento alrededor del agua como la falacia de la humedad y del agua azul, normaliza una experiencia que supone una fluidez constante para normatizarla y controlar sus usos y consumos


Ciclos Hidrosociales


Los ciclos hidrosociales plantean la relación entre las realidades políticas, económicas y el agua ampliando las miradas hacia otras experiencias con características geográficas diferentes que afectan el agua. Los ciclos hidrológicos abren la caja negra del análisis de los usos de agua en los metabolismos sociales urbanos que caracterizan la imposición de lógicas de consumo que producen fenómenos como excreciones desechos, formas de apropiación de la relación con la naturaleza, como se transforma la materia y al energía y la distribución y el acceso al agua en diferentes ecosistemas sociales y naturales.  


En los ciclos hidrosociales la categoría ambiente hace parte del acercamiento al estudio de la relación de la naturaleza con la sociedad, pero esta no es el centro conceptual en el análisis de los territorios hidrosociales. En este sentido el posthumanismo aborda claridades frente a esto, en cuanto a que sus reflexiones y análisis critican la división entre la naturaleza y la cultura haciendo postulados sobre la forma en que se ha neoliberalizado la naturaleza remarcando la forma en que el capitalismo aprovecha los recursos naturales para dominar los territorios e inventar soluciones verdes como mecanismos de pagos por servicios ambientales.



Ciclos hidrosociales - estudios de caso:



Caso1: Quebrada Ayurá, Medellín, Antioquia (parte intermedia rural urbana).


En este ciclo se encuentra una división administrativa de la cuenca de la quebrada La Ayurá en alta, media y baja, presentando un uso mixto de ella. En la cuenca media, el Plan de Ordenamiento Territorial ocasiona conflictos producidos por la expansión industrial del uso del suelo, su ocupación y los usos del agua. En la zona urbana el POT propone una comercialización del agua en esta zona en cuanto se empieza a ocupar cada vez más el agua bajo otro tipo de racionalidad que transforma la interacción social en las desembocaduras del río Medellín. Como consecuencia la cuenca media presenta unas condiciones rurales que empiezan a cambiar a un estilo urbano, notándose el aumento en la densidad de la población, construyéndose zonas suburbanas y parcelaciones de viviendas campestres. Los anterior da cuenta de la transformación en la ocupación del suelo y la contaminación de las fuentes hídricas por la urbanización y la gentrificación, con este análisis se resalta la forma en que la quebrada se convierte en una estructura que no tiene relación con las prácticas comunitarias, en detrimento también de las características naturaleza de la quebrada. Se resalta que a partir de la imposición de una lógica de desarrollo en la ciudad, se proyecta un conflicto hacia la ruralidad en donde las infraestructuras que canalizan el río reconfiguran la territorialidad de esta zona.



Caso 2: Arroyo Bruno, La Guajira.


En este caso, la desviación del río realizado por la multinacional Cerrejón expandió la frontera minera, ocasionando una afectación directa al arroyo y a las comunidades con una estrategia de encubrimiento a través de mantener el bosque galería inmediato al arroyo. Las comunidades se ven afectadas porque el secamiento de dicha fuente obstaculiza el tránsito del pueblo Wayu en su territorio ancestral, el arroyo les daba sombra y los refrescaba en sus caminos para los intercambios propios de este territorio, así mismo las conexiones espirituales que los Wayu tienen con el arroyo se han visto afectadas directamente porque se han resquebrajado las conexiones entre la vida y la muerte. El proyecto continúa ampliando la cantidad de kilómetros para la extracción minera sin concebir las afectaciones directas e indirectas al arroyo y al pueblo Wayu. En resumen, se ha perdido una visión sistémica del río por la división, el despojo y la fragmentación de la cuenca del río bajo lógicas desarrollistas. 



Caso 3: Mina Quebradona, Vereda Palo cabildo, Jericó, Antioquia.


El caso se analiza desde un enfoque ecosistémicos, para tener una visión critica del conflicto sin dividir la interrelación de lo social con los actores bióticos. Este enfoque busca identificar el flujo de la energía dentro de las relaciones simbióticas en este territorio. En este sentido el río Cauca y sus acuíferos, se vuelven focos de conflicto desde las experiencias y perspectivas de diferentes actores que intervienen en la explotación de los recursos, conflictos proyectados desde el centro urbano con las elites sociales relacionados con características como el patrimonio y la religión en choque con los movimientos sociales ocasionando querellas constantes mediadas por la misma multinacional minera presente en el territorio.



Caso 4: Río Medellín, Zona Norte.


En este caso, el metabolismo urbano en relación con el agua está rodeado de una gran zona industrial, más que todo productor de desechos industriales que son vertidos al río. Acá se entrometen visiones dominantes de saneamiento e higienización que son dirigidas más a los habitantes que al río mismo dentro del ideal de la modernidad. En este conflicto se transforman los cuerpos de agua perdiéndose características biofísicas de la zona y afectando la naturaleza humana y no humana. Aves, peces, sanguijuelas existen en este entramado natural subacuático que incide en la vida humana en términos de salud de las poblaciones, a este espectro problemático se le suma que en las orillas del río también se alojan fenómenos como el crimen al margen de los ojos de la ciudad, las estrategias de vigilancia que no son pensadas sobre las orillas del río y por lo que no existe un control a la industria, el río se ha vuelto más que todo un objeto de espectáculo que se encubre con las luces navideñas que tapan el agua y las problemáticas allí alojadas. Surge la reflexión de que existe un ejercicio de hidropoder en la ciudad que controla todas las relaciones que se despliegan en las orillas del río.



Caso 5: hidroeléctrica Porvenir II, Samaná Norte, Antioquia.


Es complejo la delimitación del caso, ese territorio es una cuenca donde se pretendía hacer el proyecto hidroeléctrico Porvenir II, proyecto que tenía la intención de construcción de una infraestructura que impone una reconfiguración de las relaciones y redes entre humanos y no humanos en este territorio. De ahí parte el cuestionamiento sobre las formas en que se privatiza, se controla y se gestiona el agua. Las hidroeléctricas cambian las trayectorias de los ríos y las firmas en que se constituyen las relaciones sobre ellos. En este ciclo hidrosocial, el conflicto socio ambiental presente ha dado pie a la emergencia de resistencias comunitarias y a la participación de organizaciones sociales y populares en las decisiones sobre el territorio. En este caso se ha puesto en disputa la concepción del río como recurso y como reproductor de la vida.




Memoria fotográfica - Casos de estudio










Sistematización Percepciones del Agua 








- Estudios Críticos del Agua - 

Instituto de Estudios Regionales - INER 
Universidad de Antioquia
2024



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